La diabetes mellitus es una enfermedad crónica metabólica, caracterizada por un aumento anormal de la glucosa, o azúcar, en sangre.
Los alimentos que ingerimos se metabolizan en glucosa, que posteriormente es liberada en el torrente sanguíneo. La subida del azúcar envía una señal al páncreas para producir insulina, que a su vez controla la absorción de glucosa por las células, donde será utilizada para producir energía. La hiperglucemia (subida de los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo), recurrente o persistente, dará lugar a la aparición de la enfermedad, que es diagnosticada por el médico mediante el análisis de los niveles de glucosa en sangre, en ayunas y postprandial.
Dependiendo de la causa, la diabetes puede clasificarse como:
- Diabetes mellitus tipo I (diabetes insulinodependiente)
- Diabetes mellitus tipo II (diabetes no insulinodependiente)
- Diabetes gestacional
- Otros tipos de diabetes
La diabetes tipo I tiene causas autoinmunes que afectan a la capacidad del organismo para producir insulina. Generalmente se detecta en la infancia o adolescencia. La diabetes tipo II surge cuando hay una desregulación en el mecanismo de producción y utilización de insulina, y está directamente relacionada con una mala alimentación.
¿Cuáles son los principales síntomas de la diabetes?
Existe una tríada clásica de síntomas de la diabetes:
- Poliuria: aumento del volumen urinario
- Polidipsia: sed aumentada y mayor ingesta de líquidos
- Polifagia: apetito aumentado
Además de estos, existen otros síntomas como pérdida de peso, dificultad en la cicatrización de heridas, fatiga extrema o visión borrosa.
¿Qué complicaciones pueden surgir con la diabetes?
- Síndrome del pie diabético
- Aterosclerosis: placas de grasa en la sangre
- Retinopatía diabética: lesiones en la retina
- Hipertensión
- Enfermedades cardiovasculares: angina de pecho, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares
- Disfunción e impotencia sexual
- Problemas renales como insuficiencia renal progresiva (afecta al 50% de los pacientes con DM tipo 1)
- Problemas metabólicos generalizados
Los riesgos de complicaciones, en ambos tipos de diabetes, pueden reducirse con cambios en la dieta y actividad física regular.
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica sin cura mediante tratamientos convencionales. El tratamiento se basa en cinco conceptos:
- Concienciación y educación del paciente, sin la cual no existe adherencia terapéutica.
- Alimentación y dieta adecuada a cada tipo de diabetes y al perfil del paciente.
- Vida activa, más que simplemente ejercicio.
- Medicamentos: insulina para la diabetes tipo I e hipoglucemiantes orales para la diabetes tipo II.
- Monitorización de los niveles de glucosa y hemoglobina glicosilada.
¿Cuáles son los principales factores de riesgo para el desarrollo de la diabetes?
- Edad superior a 45 años
- Obesidad (más del 120% del peso ideal o índice de masa corporal superior a 25 kg/m²)
- Antecedentes familiares de diabetes en parientes de primer grado
- Diabetes gestacional previa
- Niños que nacieron con peso igual o superior a 4 kg
- Hipertensión arterial
- Pacientes con enfermedades a nivel del páncreas
- Individuos pertenecientes a poblaciones de riesgo (negros, hispanos, escandinavos e indígenas)
No descuides tu salud. Hazte análisis y consultas regulares, y cultiva un estilo de vida saludable.





